Los trabajos tercermundistas
martes, diciembre 19, 2006
Compran en pesos nuestra fuerza de trabajo que genera dólares. Sus ingresos anuales -los de cualquier empleado en idéntica situación y oficio pero del primer mundo- nos servirían para vivir por 5 años sin ningún sobresalto. En el call center o en la producción de un programa de tevé malo, lo mismo da. A cambio, los desechos de un mercado saturado que necesita expandirse por todo el orbe. Quíén lleva la peor parte. Nuestra esclavitud, seguramente, comparable a la de los chicos que confeccionan zapatillas Nike en una fábrica de Indonesia o Vietnam. Tanto allá como acá, la excusa es la misma: la paga supera el sueldo promedio local. Los parámetros ínternos justifican este intercambio desigual.Etiquetas: Laboralia