<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d17145121\x26blogName\x3dLos+escombros\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dBLUE\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://losescombros.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://losescombros.blogspot.com/\x26vt\x3d2113847271779464594', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Los escombros

es el blog de Diego Suarez: los límites desdibujados entre lo público y lo privado

Queratitis II

Las plaquetas en la córnea no claudican. Se mantienen ahí, mediando entre mis pupilas y el resto del mundo. La recepcionista de la oculista ya me conoce por mi nombre de pila. Le puedo recomendar a cualquiera cuál es el mejor asiento de la sala de espera. Repasé dos veces una revista zonal de Pinamar que yace junto a otras en la mesita ratona, próxima a la puerta. Los laboratorios Bausch & Lomb y Phoenix deben desear que no me cure nunca. Mientras tanto, cada vez aumento más el zoom del Word. Un virus habita en mí y sus restos se niegan a desaparecer.